Del 11 al 13 de septiembre, mi obra Dignidad fue presentada en ART3F Monaco 2026, celebrado en el Chapiteau de Fontvieille, en Mónaco.
La obra se mostró en formato audiovisual en el espacio de Effetto Arte, dentro del programa vinculado al International Prize Renoir – The Great Interpreter of Art.
Dignidad es una obra de técnica mixta de 128,5 × 87 cm y forma parte de mi serie Retratos Femeninos: Una Mirada al Pasado, un proyecto en el que establezco un diálogo contemporáneo con Joaquín Sorolla a través de historias reales de mujeres de nuestro tiempo.
Como ocurre con las demás obras de la serie, Dignidad comenzó con una persona y su historia. Mi proceso no parte de un concepto previamente definido para el que después busco una modelo. Comienza con el encuentro. A partir de ahí, la fotografía, la pintura digital, la impresión Fine Art y la intervención manual van construyendo progresivamente la imagen final.
Presentar Dignidad en Mónaco ha sido especialmente significativo porque ha permitido que la obra llegue a un nuevo contexto internacional sin perder la idea que está en el origen de toda la serie: hacer visibles historias individuales a través del retrato, sin separar la imagen de la persona que la hizo posible.
Durante mi estancia en Mónaco pude visitar ART3F y ver allí la presentación de Dignidad. Ver una de mis obras en un contexto diferente siempre cambia también mi manera de mirarla. La obra sale del estudio y comienza a establecer su propia relación con otro lugar y con otro público.
Durante esos mismos días viajé también a Cannes, donde el 12 de septiembre recibí el International Prize Renoir – The Great Interpreter of Art.
Para mí, sin embargo, el punto de partida continúa siendo el mismo: detrás de cada retrato hay una persona, una historia y un encuentro que existieron antes que la imagen.