Identidad y origen
Una mirada moldeada por
dos culturas
Soy una artista hispano-brasileña afincada en Valencia, con más de veinte años de experiencia en pintura, fotografía y artes visuales. Mi práctica comenzó en Brasil, se desarrolló a través del diseño y los medios digitales, y maduró en la intersección entre la imagen fotográfica y la pintura de gran formato.
Esta doble herencia cultural —latinoamericana y española— no es solo un dato biográfico. Constituye el núcleo de mi mirada artística. Me permite situarme en los márgenes, escuchar historias que han quedado fuera del relato oficial y transformarlas en imágenes que perduran.
La práctica
El retrato como un
acto de reconocimiento
Mi práctica artística se fundamenta en el retrato figurativo contemporáneo, donde la fotografía, la pintura y las técnicas mixtas convergen para crear obras que trascienden la representación. Más que reproducir una apariencia, cada pieza busca revelar las capas invisibles de memoria, identidad y experiencia humana que conforman la vida de una persona.
Cada obra comienza mucho antes de la primera fotografía. Surge de conversaciones, de una escucha atenta y de la construcción gradual de la confianza. El retrato nunca es el verdadero tema de la obra; es el lenguaje a través del cual exploro la dignidad, el sentido de pertenencia, la resiliencia y la compleja relación entre la memoria personal y la historia colectiva.
Las mujeres que retrato no son personajes ficticios ni modelos anónimos. Son personas cuyas vidas han estado marcadas por la migración, la violencia, la pérdida o profundas transformaciones. Sin embargo, esas experiencias nunca las definen. Mi intención no es ilustrar el sufrimiento, sino crear imágenes que afirmen su capacidad de decisión, su presencia y su humanidad.
La sesión fotográfica no es, por tanto, un documento, sino un encuentro. Sobre el lienzo, la imagen vuelve a transformarse mediante capas de pintura, textura, veladuras e intervenciones fotográficas. Lo que finalmente emerge ya no es el retrato de una persona, sino la presencia simbólica de una experiencia vivida.
«Mis obras no documentan el sufrimiento. Preservan la dignidad que permanece más allá de él.»
— Séfora Camazano
Serie principal · 2022–2024
Retratos Femeninos:
Una mirada al pasado
Retratos Femeninos: Una mirada al pasado es una serie de 25 obras de gran formato creada en diálogo con mujeres reales de diferentes países cuyas vidas han estado marcadas por la migración, el desplazamiento forzado y la violencia de género.
Inspirada en pinturas de Joaquín Sorolla, cada obra reinterpreta una composición histórica a través del testimonio de una mujer contemporánea. El resultado no es una reconstrucción del pasado, sino una nueva narrativa visual donde convergen la historia, la memoria y la experiencia vivida.
Más que documentar el trauma, la serie explora la resiliencia, la dignidad y la presencia humana. Cada retrato se convierte en un espacio simbólico donde la experiencia personal trasciende la biografía para hablar de cuestiones universales como la identidad, el sentido de pertenencia y el reconocimiento.
Obras pertenecientes a la serie han sido expuestas internacionalmente en ciudades como París, Venecia, Dubái, Nueva York, Florencia y Berlín. Al mismo tiempo, el proyecto se ha presentado en museos e instituciones culturales de España, contribuyendo al diálogo entre el arte figurativo contemporáneo y la memoria social.